* Selección natural: Este es el mecanismo central de la evolución. Describe cómo los organismos con rasgos son más adecuados para su entorno tienen más probabilidades de sobrevivir, reproducir y transmitir esos rasgos ventajosos a sus descendientes.
* Variación: La selección natural opera en la variación existente dentro de una población. Esta variación proviene de mutaciones (cambios aleatorios en el ADN) y el barajamiento de los genes durante la reproducción sexual.
* surge la diversidad: Con el tiempo, la selección natural favorece los rasgos que mejoran la supervivencia y la reproducción en un entorno particular. Esto conduce a la acumulación gradual de los cambios, lo que resulta en el desarrollo de diversas especies, cada una adaptada a su nicho específico.
Así es como todo funciona juntos:
1. Variación: Existe una variación natural entre los individuos dentro de una especie. Algunas personas pueden estar mejor camufladas, más rápidas o tienen un metabolismo más eficiente, por ejemplo.
2. Selección: El entorno selecciona para personas con rasgos que les dan una ventaja sobre sobrevivir y reproducir.
3. herencia: Los rasgos ventajosos se transmiten a la descendencia, cada vez más común en la población.
4. Diversidad: En muchas generaciones, estos cambios pueden conducir al desarrollo de especies completamente nuevas, cada una adaptada a diferentes entornos y roles ecológicos.
Notas importantes:
* No "Fittest" individual: La evolución no necesariamente produce a los individuos "más aptos" en un sentido absoluto. La aptitud es relativa al entorno específico y las presiones presentes.
* coevolución: Las especies a menudo evolucionan en respuesta entre sí, creando relaciones complejas como interacciones Predator-Prey o asociaciones simbióticas, aumentando aún más la diversidad.
En resumen: La selección natural es la explicación más compatible científicamente para la increíble diversidad que vemos en la naturaleza. Es un mecanismo poderoso y elegante que continúa dando forma a la vida en la tierra hoy.