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Determinar con precisión la producción de calor de un combustible es esencial a la hora de dimensionar los equipos de calefacción de cualquier edificio. Para los combustibles gaseosos como el propano y el gas natural, el calor producido está directamente relacionado con el volumen de gas consumido, medido en pies cúbicos por hora (cfh). Convertir esa tasa de consumo en unidades térmicas británicas (BTU) permite a los ingenieros elegir el tamaño de horno adecuado y garantizar una calefacción eficiente y confiable.
Comience registrando el volumen total de gas utilizado durante un período de 24 horas a través de su medidor de gas. Divida esa cifra por 24 para encontrar el consumo promedio por hora en pies cúbicos. Este promedio de cfh es la base para todos los cálculos posteriores.
Cada tipo de combustible tiene un contenido de calor estándar por pie cúbico. Para los combustibles más habituales:
Anota el valor adecuado para el combustible que estás evaluando.
Multiplique el consumo promedio por hora (cfh) por el valor calorífico del combustible (BTU por pie cúbico). Por ejemplo, si un sistema consume 15 cfh de propano, la producción de calor por hora es:
(2500 BTU/cfh) × 15 cfh =37 500 BTU/hora.
Utilice esta cifra para igualar la capacidad nominal de su equipo de calefacción y optimizar el rendimiento del sistema.