Por JoBurns
Actualizado el 24 de marzo de 2022
Una geoda es una piedra esférica de origen natural que esconde un mundo de formaciones cristalinas dentro de su capa exterior lisa. Estas formaciones son el resultado de miles de años de deposición mineral bajo calor y presión. Si bien el barro y la suciedad del exterior son fáciles de eliminar, los escombros que penetran en el interior pueden empañar el brillo que hace que las geodas sean tan apreciadas por los coleccionistas. El siguiente procedimiento equilibra una limpieza eficaz con un cuidado suave para preservar los cristales delicados.
Mezcle 1 cucharada de jabón para lavar ropa o platos con 1 galón de agua tibia. Con un paño suave, frote suavemente toda la superficie de la geoda para quitar la suciedad suelta. Enjuague bien con agua limpia y seque con una toalla.
En un balde de 5 galones, combine 1 cuarto (aproximadamente 1 galón) de agua con 1/4 de taza de cloro doméstico. Sumerge la geoda por completo; agregue más solución de lejía si es necesario. Deje la piedra en remojo durante unas 48 horas. Este paso ayuda a eliminar las manchas internas rebeldes sin dañar los cristales.
Retire la geoda del cubo. Aplique una pequeña cantidad de limpiador para dentaduras postizas a un cepillo de dientes suave y frote ligeramente todas las superficies, incluidas las grietas, para eliminar los residuos restantes. Evite frotar agresivamente las manchas marrones; hacerlo puede erosionar las superficies de cristal. Enjuague con agua tibia y limpia y séquelo con una toalla.
Las manchas residuales de color marrón rojizo suelen ser óxidos de hierro. Si bien el ácido oxálico puede eliminarlos, es tóxico y requiere equipo de protección completo (gafas, guantes, respirador). Utilice este método sólo si los pasos más suaves fallan y consulte primero a un experto en lapidación.
Según la Inland Lapidary Association, el cepillado agresivo puede dañar los cristales delicados. Comience siempre con el método de limpieza menos invasivo y busque orientación profesional antes de intentar procedimientos más intensivos.