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  • La ciencia detrás del monitoreo de volcanes:herramientas que mantienen seguras a las comunidades

    Por Sarah Baczewski • Actualizado el 24 de marzo de 2022

    Los vulcanólogos enfrentan desafíos únicos al estudiar estos sistemas naturales dinámicos. Con acceso directo limitado al interior de un volcán, dependen de un conjunto de instrumentos sofisticados para monitorear la sismicidad, la temperatura, la deformación del suelo, las emisiones de gases y la morfología de la superficie. Estas herramientas proporcionan datos en tiempo real que ayudan a predecir erupciones y guiar la respuesta de emergencia.

    Monitores sísmicos

    Los volcanes suelen estar rodeados de intensa actividad sísmica. Los aumentos de la sismicidad pueden indicar el movimiento del magma debajo de la superficie. Los sismómetros, también conocidos como seimógrafos, registran la magnitud, frecuencia y epicentro de cada temblor. El Observatorio de Volcanes de Hawaii (HVO) opera más de 60 estaciones sísmicas en toda la Isla Grande, entregando datos de alta resolución a investigadores de todo el mundo.

    Cámaras termográficas

    Como la observación directa del interior de un volcán es imposible, los científicos utilizan imágenes térmicas para capturar el calor irradiado por los respiraderos y fisuras. Las cámaras infrarrojas producen mapas en color que revelan qué flujos de lava se están calentando activamente (más nuevos) frente a aquellos que se han enfriado (más antiguos). Esta información es crucial para evaluar las etapas de erupción y los peligros potenciales.

    Deformación del terreno

    Monitorear los cambios en la forma de la superficie de un volcán es esencial para detectar intrusiones de magma. Las técnicas incluyen el Sistema de Posicionamiento Global (GPS), la Medición Electrónica de Distancia (EDM) y la nivelación convencional. Los inclinómetros, por ejemplo, miden cambios sutiles en la pendiente del flanco de un volcán. La Sociedad Hawaiana de Volcanes emplea inclinómetros capaces de detectar cambios tan pequeños como una parte por millón, lo que permite la detección temprana de eventos de inflación o deflación.

    Emisiones de gases

    Los volcanes liberan una mezcla de gases (dióxido de carbono, dióxido de azufre, sulfuro de hidrógeno y más) que llevan huellas dactilares de procesos subterráneos. Un aumento repentino de azufre o dióxido de carbono puede indicar un ascenso de magma fresco, mientras que un aumento de sulfuro de hidrógeno a menudo precede a una erupción. Para tomar muestras de estos gases de forma segura, los vulcanólogos utilizan espectrómetros que analizan las firmas luminosas únicas de cada gas desde la distancia.

    Mapeo por radar

    Los sistemas de radar aéreos y satelitales generan mapas tridimensionales de alta resolución de la topografía de un volcán. Estas imágenes revelan características estructurales, trayectorias de flujo y zonas potenciales de deslizamientos de tierra. Los datos detallados del radar respaldan no sólo el análisis científico sino también la planificación práctica de la evacuación para las autoridades locales.

    Al integrar datos de estos diversos instrumentos, los vulcanólogos crean una imagen integral en tiempo real del comportamiento de un volcán, mejorando la precisión de las predicciones y protegiendo vidas.

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