* Todos los seres vivos comparten un antepasado común. Este antepasado, durante millones de años, ha diversificado y ha dado lugar a la increíble variedad de vida que vemos hoy.
* Esta diversificación ocurre a través de la selección natural. Los organismos con rasgos que los hacen más adecuados para su entorno tienen más probabilidades de sobrevivir y reproducirse, pasando esos rasgos a su descendencia. Con el tiempo, este proceso conduce a cambios en las características de una población.
Por lo tanto, la teoría de la evolución argumenta que la vida no es estática, sino que constantemente cambia en respuesta a las presiones ambientales. Este cambio es gradual, ocurre en muchas generaciones, y puede conducir a la formación de nuevas especies.
Aquí hay algunos puntos clave para recordar:
* La evolución es un hecho: Hay evidencia abrumadora de fósiles, ADN y otras fuentes que la vida ha cambiado con el tiempo.
* La selección natural es el mecanismo principal de la evolución: Es el proceso por el cual los organismos con rasgos ventajosos tienen más probabilidades de sobrevivir y reproducirse.
* La evolución no es un proceso aleatorio: Si bien las mutaciones pueden introducir nuevos rasgos, la selección natural es un proceso no aleatorio que favorece los rasgos que aumentan la aptitud de un organismo.
Es importante tener en cuenta que la teoría de la evolución es una teoría científica, lo que significa que es una explicación bien soportada de un fenómeno respaldado por una gran cantidad de evidencia. No es una "creencia" o una "hipótesis", sino una comprensión científica bien establecida de cómo la vida ha cambiado con el tiempo.