1. Profundidad y matices: Sus motivaciones, deseos y creencias son multifacéticos y a menudo contradictorios. No se clasifican fácilmente como simplemente buenos o malos, sino que existen en Shades of Grey.
2. Conflicto interno: Luchan con los conflictos internos, a menudo luchando contra los deseos, valores o perspectivas conflictivas. Estas luchas impulsan sus acciones y contribuyen a su desarrollo general.
3. Defectos realistas: Poseen defectos que los hacen identificables y creíbles. Estos defectos pueden ser debilidades, inseguridades, sesgos u otras imperfecciones que los humanizan.
4. Crecimiento y cambio: Son capaces de evolucionar y cambiar con el tiempo. Sus experiencias, relaciones y decisiones los dan forma a que lo llevan a un crecimiento o regresión personal.
5. Ambigüedad: Sus acciones y motivaciones pueden no ser siempre claras. Pueden ser impredecibles e incluso tomar decisiones que parecen contradictorias con su carácter establecido.
Ejemplo:
Un personaje que inicialmente es retratado como un héroe valiente podría revelar un profundo miedo al fracaso, lo que lleva a acciones que parecen cobarde. Esta complejidad agrega profundidad a su carácter y los hace más creíbles.
en contraste:
Un personaje que es simplemente "bueno" o "malo" sin conflicto o desarrollo interno se consideraría un carácter plano.
¿Por qué son importantes los caracteres complejos?
* Relatabilidad: Resuenan con los lectores/espectadores mientras reflejan las complejidades de los seres humanos reales.
* historias atractivas: Crean narraciones más interesantes e impredecibles, manteniendo a la audiencia enganchada.
* Dilemas morales: Desafían a los lectores/espectadores a pensar críticamente sobre lo correcto y lo incorrecto, ya que no hay respuestas fáciles.
En última instancia, un personaje complejo es uno que se siente real, identificable e intrigante, dejando una impresión duradera en la audiencia.