Por Perla Lewis
Actualizado el 24 de marzo de 2022
Aprovechando el mismo principio que el helado una vez elaborado, una suspensión saturada de agua salada puede reducir las temperaturas por debajo del punto de congelación normal del agua, alcanzando tan solo -5°F. Este método ofrece una alternativa rápida y económica al refrigerador para enfriar bebidas.
En un balde aislado, combine 6 onzas de sal de mesa con 1 litro de agua a temperatura ambiente. Remueve con una cuchara de madera hasta que la sal se disuelva por completo. Añade medio litro de agua y otras 6 onzas de sal, asegurándote de no exceder medio balde para evitar que se desborde cuando agregues hielo.
Introduce poco a poco el hielo picado, revolviendo continuamente. Continúe agregando hielo hasta que el cubo alcance el nivel deseado. Evite el contacto directo con la piel; la temperatura de la lechada puede caer por debajo del punto de congelación, lo que supone un riesgo de congelación.
Use pinzas para bajar cada lata lentamente a la mezcla. Evite dejarlos caer para evitar salpicaduras y posibles lesiones. Mantén las latas sumergidas durante aproximadamente cinco minutos antes de retirarlas con unas pinzas.
No utilice este método de enfriamiento en botellas de vidrio. El rápido cambio de temperatura puede hacer que el vidrio se rompa.