He aquí por qué:
* Evolución de un individuo: Las personas no evolucionan en su vida. Su composición genética se fija en gran medida al nacer. Si bien los factores ambientales pueden causar cambios en el fenotipo de un individuo (rasgos observables), estos cambios no se transmiten a la descendencia.
* Evolución de una especie: La evolución ocurre en generaciones dentro de una especie. Las mutaciones genéticas ocurren al azar y se transmiten a la descendencia. La selección natural actúa sobre estas variaciones, favoreciendo los rasgos que aumentan la supervivencia y la reproducción. Con el tiempo, estos rasgos beneficiosos se vuelven más comunes en la población, lo que lleva a un cambio en la composición genética general de la especie.
Por lo tanto, si bien los individuos pueden cambiar durante su vida, es la acumulación de cambios a lo largo de las generaciones dentro de una especie lo que define la evolución.