* Relación de área de superficie a volumen: Su pequeño tamaño significa que tienen una superficie relativamente grande en comparación con su volumen. Esto permite una difusión eficiente de gases y nutrientes directamente a través de sus membranas celulares.
* Distancias cortas para la difusión: Debido a que son tan pequeñas, las distancias entre el entorno exterior y el interior de sus células son muy cortas. Esto facilita que el oxígeno y los nutrientes se muevan, y los productos de desecho se muden, simplemente a través de la difusión.
* Intercambio directo con el entorno: Muchos de estos organismos viven en entornos donde hay una alta concentración de oxígeno y nutrientes, lo que permite una absorción más fácil.
Aquí hay una analogía: Imagina que estás tratando de transmitir un mensaje en una habitación. Si la habitación es pequeña, puede gritar fácilmente y todos lo escucharán. Pero si la habitación es grande, es posible que necesite un mensajero para llevar el mensaje a cada persona.
De la misma manera, los organismos pequeños no necesitan un sistema circulatorio complejo porque no necesitan un mensajero para transportar oxígeno y nutrientes a cada célula. Todo puede suceder a través de una difusión simple.
Sin embargo, a medida que los organismos se hacen más grandes, este sistema se vuelve ineficiente. La distancia para la difusión se vuelve demasiado grande, y la relación superficie a volumen disminuye, lo que hace que sea difícil obtener suficiente oxígeno y nutrientes para todas las células. Aquí es donde un sistema circulatorio se vuelve esencial.