Los rasgos de los padres se mezclan para formar los rasgos de la descendencia, como mezclar pinturas.
Esta teoría sugirió que la descendencia tendría un punto medio entre los rasgos de los padres. Por ejemplo, si se cruzara una planta alta con una planta corta, la descendencia sería de altura media.
Así es como se pensaba que funcionaba:
* Cada padre contribuye igualmente a los rasgos de la descendencia.
* Los rasgos son como fluidos que se mezclan , dando como resultado un fenotipo intermedio combinado.
* Los rasgos de la descendencia son irreversibles , lo que significa que no se pueden separar en los rasgos parentales originales.
Sin embargo, la hipótesis de la mezcla fue refutada en última instancia por los experimentos de Gregor Mendel con plantas de guisantes. Mendel demostró que los rasgos se heredan en unidades discretas (genes), y que estas unidades siguen siendo distintas incluso cuando se transmiten de una generación a otra.
Aquí está por qué la hipótesis de mezcla fue defectuosa:
* no pudo explicar la reaparición de los rasgos recesivos en generaciones posteriores. Si los rasgos se mezclan, los rasgos recesivos desaparecerían.
* No podría dar cuenta de la gran diversidad de rasgos observado en poblaciones. Si la mezcla fuera el único mecanismo, las poblaciones convergerían hacia un promedio uniforme.
En resumen, la hipótesis de mezcla fue una explicación incorrecta de la herencia. El trabajo de Mendel revolucionó nuestra comprensión de la genética al demostrar la naturaleza partícula de la herencia y el concepto de alelos dominantes y recesivos.