1. Regula lo que entra y sale de la celda: La membrana celular actúa como una barrera selectiva, que controla el movimiento de sustancias dentro y fuera de la célula. Esto es crucial para mantener el entorno interno de la célula y llevar a cabo procesos esenciales. Lo hace a través de una combinación de mecanismos de transporte pasivos y activos.
2. Señalización y comunicación de células: La membrana celular contiene receptores que se unen a moléculas específicas, desencadenando vías de señalización internas. Esto permite a las células responder a su entorno, comunicarse con otras células y coordinar actividades dentro del organismo.