1. Descomposición:
* descomponedores: Los microorganismos como las bacterias y los hongos desglosan los tejidos del organismo muerto. Utilizan las moléculas orgánicas (como carbohidratos, grasas y proteínas) como alimento y energía. En este proceso, liberan dióxido de carbono (CO2) nuevamente en la atmósfera.
* Scavengers: Los animales más grandes como buitres, cuervos y escarabajos también juegan un papel al consumir los restos, desglosarlos aún más y liberar el CO2.
2. Reintegración en el ecosistema:
* suelo: Algunos de los restos de carbono descompuesto en el suelo, formando humus, una rica materia orgánica que beneficia el crecimiento de las plantas. Las plantas absorben carbono del suelo a medida que crecen.
* agua: Algo de carbono se lava en ríos, lagos y océanos. Puede ser utilizado por organismos acuáticos o formar sedimentos en el fondo.
3. Almacenamiento a largo plazo:
* Combustibles fósiles: Durante millones de años, en condiciones específicas, algo de carbono en organismos muertos se transforma en combustibles fósiles como carbón, petróleo y gas natural. Este carbono se almacena bajo tierra.
* rocas sedimentarias: El carbono también se puede incorporar en rocas sedimentarias, encerrándolo aún más de la atmósfera.
4. Vuelva a lanzar en la atmósfera:
* Combustibles fósiles ardientes: Cuando quemamos combustibles fósiles para obtener energía, el carbono almacenado se libera como CO2 de regreso a la atmósfera.
* Deforestation: La eliminación de árboles, que almacenan grandes cantidades de carbono, también contribuye al aumento de la CO2 atmosférica.
* Erupciones volcánicas: Aunque menos frecuente, la actividad volcánica puede liberar cantidades significativas de CO2 almacenadas en la corteza terrestre.
El ciclo del carbono:
Este proceso es un ciclo continuo. El carbono se mueve entre la atmósfera, la biosfera (organismos vivos), la geosfera (corteza terrestre) e hidrosfera (cuerpos de agua). El equilibrio de estas tiendas de carbono y flujos influye en el clima de la Tierra.
Key Takeaway: Cuando un animal o planta muere, el carbono en su cuerpo no se pierde. Se devuelve a la atmósfera, utilizada por otros organismos o se almacena en varios depósitos dentro de la Tierra. Comprender este proceso es crucial para comprender el ciclo global del carbono y su impacto en el cambio climático.