1. Factores dependientes de la densidad: Estos factores se vuelven más intensos a medida que aumenta la densidad de población.
* Competencia: Las personas compiten por recursos limitados como alimentos, agua, refugio y compañeros. Esto puede conducir a tasas de supervivencia y reproducción reducidas.
* Depredación: Los depredadores a menudo se dirigen a especies de presas que son abundantes, lo que lleva a una mayor mortalidad en la población de presas.
* Enfermedad: Las enfermedades pueden propagarse más fácilmente en poblaciones densas, lo que lleva a una mayor mortalidad.
* Parasitismo: Los parásitos pueden debilitar y matar a sus huéspedes, especialmente en poblaciones densas.
2. Factores independientes de la densidad: Estos factores afectan el tamaño de la población independientemente de la densidad de población.
* Clima: Los eventos climáticos extremos como sequías, inundaciones y tormentas pueden causar una mortalidad generalizada, independientemente de la densidad de población.
* desastres naturales: Erupciones volcánicas, terremotos e incendios forestales pueden devastar a las poblaciones independientemente de su tamaño.
* Impacto humano: La pérdida de hábitat, la contaminación y el cambio climático pueden afectar significativamente las poblaciones, independientemente de la densidad.
3. Factores limitantes: Estos son los factores que finalmente determinan la capacidad de carga de un entorno, que es el tamaño máximo de la población que un entorno puede mantener.
* Disponibilidad de alimentos: La falta de alimentos puede limitar el crecimiento de la población.
* Disponibilidad de agua: La escasez de agua puede limitar el crecimiento de la población.
* Disponibilidad de refugio: La falta de refugio adecuado puede limitar el crecimiento de la población.
* Partidos de reproducción adecuados: El acceso limitado a los lugares de reproducción seguros puede limitar el crecimiento de la población.
En resumen, las limitaciones de la población surgen de una compleja interacción de factores dependientes de densidad e independientes de la densidad, que finalmente dan forma a la capacidad de carga de un entorno.