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  • Desentrañando el Bloop:El misterioso sonido del océano y sus implicaciones

    El Bloop, un sonido de baja frecuencia y alta amplitud, fue grabado por los hidrófonos de la NOAA en el Océano Pacífico en 1997 y llegó a oyentes a más de 4.828 kilómetros de distancia.

    Durante años, los científicos y entusiastas de los océanos especularon que el espeluznante estruendo podría haber sido producido por una enorme criatura marina, tal vez un calamar gigante, una criatura más grande que una ballena azul o incluso un iceberg que se resquebrajó bajo presión.

    ¿Qué fue exactamente el error?

    El Bloop era un ruido submarino extraordinariamente poderoso que viajaba a grandes distancias. Los instrumentos de la NOAA lo detectaron en la banda de frecuencia ultrabaja típica de los mamíferos marinos, pero su amplitud superó con creces la de cualquier animal conocido.

    La ciencia detrás del bloop

    El análisis del contenido espectral del sonido y su trayectoria llevó a los investigadores de la NOAA a concluir que la fuente era un glaciar antártico. Los datos son consistentes con los terremotos de hielo (hielo que se agrieta y rompe) que generan una intensa energía acústica.

    Se llegó a estas conclusiones después de una revisión exhaustiva de las grabaciones de una red global de hidrófonos que se implementaron originalmente para monitorear la actividad submarina. En lugar de detectar embarcaciones, la red descubrió uno de los sonidos oceánicos naturales más fuertes jamás registrados.

    ¿Podría una criatura ser lo suficientemente grande como para “bloop”?

    Si el Bloop hubiera venido de un animal, habría tenido que ser más grande que cualquier ballena azul jamás medida. Si bien las especies de aguas profundas, como el calamar gigante, prosperan en profundidades extremas, ningún organismo conocido puede producir un sonido de la magnitud del Bloop. Sin embargo, debido a que los humanos han explorado sólo alrededor del 5% del océano, la posibilidad de que exista una criatura no descubierta sigue siendo una hipótesis intrigante.

    El Bloop y el cambio climático

    Aunque ahora se atribuye al Bloop a terremotos de hielo más que a una criatura viviente, su detección tiene implicaciones para nuestra comprensión de un mundo que se calienta. A medida que las plataformas de hielo de la Antártida se retiran, la frecuencia de los eventos de agrietamiento del hielo (y las firmas acústicas que los acompañan) pueden aumentar, proporcionando una nueva herramienta para monitorear el cambio climático.

    Este artículo fue escrito con la ayuda de tecnología de inteligencia artificial y posteriormente fue verificado y editado por un editor de HowStuffWorks.

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