No importa cuán complejos hagamos nuestros contenedores de basura, los mapaches siempre parecen encontrar una manera de entrar en ellos, y resulta que ellos también se divierten haciéndolo.
Un nuevo estudio que investiga las habilidades de los mapaches para resolver acertijos encontró que las criaturas continuaron explorando cajas de rompecabezas mucho después de haber recuperado las golosinas dentro, exhibiendo lo que los científicos llaman un comportamiento de "búsqueda de información".
La investigación fue dirigida por investigadores de la Universidad de Columbia Británica y publicada en Animal Behaviour.
Para su estudio, los investigadores crearon una caja de rompecabezas personalizada compuesta por pestillos, perillas y puertas corredizas, ofreciendo a los mapaches sujetos de prueba múltiples formas de entrar. Las diferentes entradas a la caja se clasificaron como fáciles, medianas o difíciles, y cada caja estaba equipada con tres soluciones. Se colocó un solo malvavisco dentro de la caja y los mapaches tuvieron 20 minutos para llegar a la golosina.
Curiosamente, los investigadores descubrieron que incluso después de recuperar los malvaviscos, los mapaches continuaron investigando los mecanismos de apertura de las cajas. Tendían a explorar las cajas de manera más amplia cuando las soluciones eran fáciles, pero aun así se les observó que investigaban incluso las soluciones de los acertijos más difíciles.
"No esperábamos que abrieran las tres soluciones en una sola prueba", dijo en un comunicado de prensa Hannah Griebling, estudiante de posgrado de la UBC y primera autora del estudio.
"Siguieron resolviendo problemas incluso cuando al final no había ningún malvavisco".
Casi cualquiera que viva en un centro urbano de Canadá estará familiarizado con los mapaches y su perseverancia a la hora de olfatear bocadillos, pero los resultados de este estudio arrojan nueva luz sobre estas criaturas peludas, presentándolos como animales curiosos que también están motivados por la recopilación de información y el aprendizaje.
Estos resultados también ayudan a explicar cómo los “pandas de la basura”, como a veces se les conoce cariñosamente, han podido prosperar en nuestras ciudades. Al priorizar el comportamiento de recopilación de información, los mapaches están equipados para lidiar incluso con los contenedores de basura más complicados que tenemos para ofrecer.
"Esta capacidad para resolver problemas de manera flexible y optimizar la búsqueda de información puede ser beneficiosa para este floreciente mamífero urbano", explicaron los autores.