Las soluciones basadas en la naturaleza (SbN) aprovechan el poder de los ecosistemas naturales (humedales, pastizales, bosques) para abordar el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la salud humana. Al integrar procesos ecológicos con herramientas de ingeniería, las SbN crean resultados sostenibles y resilientes.
En Canadá, las SbN se utilizan cada vez más para proteger la biodiversidad y combatir el cambio climático. Las iniciativas clásicas incluyen parques protegidos provinciales y federales y proyectos de reforestación a gran escala.
Las comunidades indígenas poseen un conocimiento profundo y local de los ecosistemas locales. Colaboraciones recientes han ampliado las SbN bajo la administración indígena, incluyendo la restauración de bosques y pastizales después de incendios forestales, plantaciones nativas urbanas y renovación de jardines costeros de pastos marinos y almejas.
Investigadores de la Universidad de York y la Universidad de Concordia evaluaron la eficacia de estas SbN lideradas por indígenas en comparación con las áreas protegidas tradicionales. Sus hallazgos, publicados en Earth's Future , arroja nueva luz sobre el papel del conocimiento indígena en la conservación.
El estudio reveló que las SbN lideradas por indígenas se desempeñaron a la par de los parques provinciales y federales en la protección de la vida silvestre y el secuestro de carbono, y en algunos casos produjeron menores emisiones de carbono.
Estos resultados subrayan el valor del liderazgo indígena, las prácticas territoriales y los sistemas de conocimiento que han sostenido la biodiversidad de Canadá durante generaciones.
Los autores sostienen que las relaciones sólidas y respetuosas entre las personas y la naturaleza son esenciales para obtener resultados ambientales positivos. Piden al gobierno canadiense que continúe apoyando a las SbN lideradas por indígenas junto con los parques tradicionales, garantizando al mismo tiempo una financiación estable y el reconocimiento formal de los derechos de los pueblos indígenas.
En el futuro, la política ambiental de Canadá debe priorizar las asociaciones indígenas, asegurar recursos a largo plazo y defender los derechos indígenas, garantizando que las soluciones basadas en la naturaleza continúen prosperando y brindando beneficios duraderos tanto para los ecosistemas como para las comunidades.