1. Defensas físicas:
* espinas y espinas: Estos actúan como una barrera física, lo que hace que sea difícil o doloroso que los animales coman la planta. Ejemplos:cactus, rosales.
* Hardidad: Algunas plantas tienen hojas o tallos difíciles que son difíciles de masticar o digerir. Ejemplos:pastos, bambú.
* superficies peludas: Estos pueden irritar o disuadir a los animales de masticar. Ejemplos:punta ortiga, algunos helechos.
2. Defensas químicas:
* Toxins: Muchas plantas producen productos químicos que son venenosos o dañinos para los animales. Estas toxinas pueden causar enfermedades, parálisis o incluso muerte. Ejemplos:Poison Ivy, Oleander, Hemlock.
* Compuestos amargos: Estos saben desagradables a los animales, lo que hace que sean menos propensos a comer la planta. Ejemplos:granos de café, quinina.
* Sustancias pegajosas: Algunas plantas producen sustancias pegajosas que pueden atrapar y disuadir a los animales. Ejemplos:Sundews, plantas de jarra.
3. Otros factores:
* sabor o olfato desagradable: Algunas plantas simplemente no saben bien ni huelen atractivos para los animales.
* Falta de valor nutricional: Es posible que algunas plantas no ofrezcan suficientes nutrientes para que valga la pena comer para los animales.
* herbívoros especializados: Algunos animales han evolucionado para especializarse en comer ciertos tipos de plantas, dejando a otros intactos.
4. Co-evolución:
* mutualismo: Algunas plantas tienen una relación mutuamente beneficiosa con los animales. Por ejemplo, algunas plantas dependen de insectos específicos para la polinización, y a cambio, los insectos se sienten atraídos por el néctar de la planta. Esto puede disuadir a otros animales de comer la planta.
5. Distribución geográfica:
* Ubicación: Algunas plantas crecen en áreas donde hay pocos herbívoros o donde los animales simplemente no han evolucionado para comerlas.
Es importante recordar que "no comido" es un término relativo. Incluso las plantas con defensas fuertes pueden ser comidas por algunos animales en ciertas situaciones, especialmente si el animal está desesperado por la comida.
En última instancia, la razón por la cual algunas plantas no son comidas por los animales es una interacción compleja de estos factores, y es un proceso en constante evolución impulsado por la selección natural.