1. Semillas: Las semillas son una adaptación clave que permite que las plantas de semillas prosperen en la tierra. Proporcionan una capa protectora para el embrión en desarrollo, y contienen una fuente de alimento (endospermo) para nutrir el embrión hasta que pueda fotosíntesis por sí solo. Esto permite que la planta disperse a su descendencia lejos de la planta principal, y les da una mejor oportunidad de supervivencia en entornos desafiantes.
2. Pollen: Los granos de polen, que contienen los gametos masculinos, se dispersan por el viento o los animales, y no requieren agua para la fertilización. Esta es una ventaja significativa sobre plantas como helechos que dependen del agua para que los espermatozoides alcancen el huevo. El viento o la polinización asistida por animales permite que las plantas de semillas se reproduzcan incluso en ambientes secos donde el agua es escasa.