He aquí por qué:
* Tectónica de placas: La superficie de la Tierra está formada por placas tectónicas que se mueven e interactúan entre sí. Si bien estos movimientos pueden causar terremotos, erupciones volcánicas y formación de montañas, no cambian el tamaño general de la Tierra. El movimiento es como reorganizar las piezas de un rompecabezas, sin agregar ni quitar piezas.
* Gravedad: La gravedad de la Tierra es una fuerza poderosa que mantiene todo junto. Si la tierra se reduzca, la atracción gravitacional aumentaría, causando cambios notables en las órbitas de los satélites y otros cuerpos celestes. No se han observado tales cambios.
* Observaciones satelitales: Los satélites controlan constantemente la superficie de la Tierra y miden su tamaño y forma. Proporcionan datos extremadamente precisos que confirman que el tamaño de la Tierra sigue siendo consistente con el tiempo.
* Evidencia geológica: La historia de la Tierra se registra en sus rocas. No hay evidencia de una expansión o contracción global significativa en el registro geológico.
La idea de que la tierra está creciendo o reduciendo es una teoría marginal que carece de cualquier base científica. Es importante confiar en explicaciones basadas en evidencia y el consenso de la comunidad científica al considerar tales afirmaciones.