* Photosíntesis: El proceso más importante para producir aire fresco es la fotosíntesis. Las plantas, las algas y algunas bacterias usan luz solar, agua y dióxido de carbono para crear energía para sí mismas. Como subproducto, liberan oxígeno en la atmósfera.
* Respiración: Todos los seres vivos, incluidos humanos y animales, respiran oxígeno y exhalan dióxido de carbono. Esto es lo opuesto a la fotosíntesis.
* Balance: Este ciclo de respiración y fotosíntesis crea un equilibrio en la atmósfera. El oxígeno liberado por las plantas es utilizado por animales, y las plantas usan el dióxido de carbono liberado por los animales.
Así es como esto contribuye al aire fresco:
* suministro de oxígeno: El proceso continuo de fotosíntesis garantiza un suministro constante de oxígeno en la atmósfera, lo cual es esencial para la vida.
* Desmontaje de dióxido de carbono: La fotosíntesis también elimina el dióxido de carbono de la atmósfera, que es un gas de efecto invernadero que contribuye al cambio climático.
* Purificación de aire: Las plantas y los árboles actúan como filtros de aire natural. Sus hojas absorben contaminantes como el monóxido de carbono, el ozono y el dióxido de azufre, limpiando efectivamente el aire que respiramos.
Por lo tanto, los ecosistemas no simplemente "nos dan" aire fresco. Son sistemas complejos que producen y mantienen los niveles de oxígeno y limpian el aire que necesitamos para sobrevivir.