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En la investigación experimental, la reproducibilidad es primordial. Cuando se obtiene un resultado, la pregunta crítica es si se puede replicar en las mismas condiciones. La repetibilidad mide la probabilidad de una repetición exitosa y se cuantifica más comúnmente utilizando la desviación estándar (SD) o, más precisamente, la desviación estándar de la media (SDM). Al dividir la DE por la raíz cuadrada del tamaño de la muestra, el SDM proporciona una estimación más precisa de la variabilidad que se observaría si el experimento se repitiera muchas veces.
Un análisis de repetibilidad confiable requiere que el mismo procedimiento se realice varias veces, idealmente por el mismo investigador, con materiales, instrumentos y entornos ambientales idénticos. Después de recopilar todas las observaciones, se calculan las siguientes estadísticas:
Una SD o SDM más pequeña indica una mayor repetibilidad y, en consecuencia, una mayor confianza en los hallazgos experimentales.
Una empresa que desarrolla un lanzador de bolas de bolos afirma que el dispositivo lanza la bola exactamente a la distancia establecida en su dial. Los investigadores ajustaron el dial a 250 pies y realizaron ocho pruebas, recuperando y relanzando la pelota cada vez para controlar las diferencias de peso y verificando la velocidad del viento antes de cada lanzamiento. Las distancias registradas fueron:250, 254, 249, 253, 245, 251, 250 y 248 pies.
1. Calcule la media: (250 + 254 + 249 + 253 + 245 + 251 + 250 + 248) ÷ 8 = 250 pies.
2. Calcule la suma de las desviaciones al cuadrado: (0² + 4² + (–1)² + 3² + (–5)² + 1² + 0² + (–2)²) = 56.
3. Determine la desviación estándar: √(56 ÷ (8 – 1)) = 2,83 pies.
4. Calcule la desviación estándar de la media: 2,83 ÷ √8 ≈ 1,00 pies.
Una SD o SDM de cero indicaría una consistencia perfecta. En este caso, el SDM de 1 pie refleja una variabilidad pequeña pero distinta de cero. Que este nivel de repetibilidad cumpla con los estándares de la empresa depende de sus criterios de calidad.