Por Kyle Glazier | Actualizado el 30 de agosto de 2022
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En taxonomía biológica, los organismos se agrupan en reinos. Si bien tanto Protista como Monera incluyen organismos unicelulares, difieren fundamentalmente en la organización y complejidad celular.
Los protistas son eucariotas, lo que significa que poseen un verdadero núcleo encerrado en una membrana nuclear que alberga material genético. Los monera, por otro lado, son procariotas y carecen de un núcleo rodeado de membrana; su ADN flota libremente dentro del citoplasma.
Los protistas contienen orgánulos rodeados de membranas, como mitocondrias, cloroplastos y retículo endoplásmico, que realizan funciones especializadas. Esta arquitectura de orgánulos permite procesos celulares más sofisticados y, a menudo, estructuras de motilidad visibles (cilias, flagelos). Las moneras no poseen tales orgánulos y dependen de vías metabólicas más simples.
Los protistas suelen oscilar entre 10 µm y varios cientos de micrómetros, a menudo visibles con una lupa básica. Las moneras suelen ser microscópicas, aunque algunas cianobacterias (bacterias azul-verdes) pueden alcanzar tamaños comparables a los protistas más pequeños.
Comprender estas distinciones ayuda a aclarar por qué ciertos microorganismos se clasifican en Protista versus Monera, lo que refleja sus relaciones evolutivas y capacidades celulares.