Mursalin Depati/Shutterstock
Los humanos han estado intrigados durante mucho tiempo por los animales intoxicados por alimentos fermentados, desde ardillas que corren en espiral detrás de la sidra de manzana hasta osos perdidos en granos escondidos. Sin embargo, una especie desafía por completo este patrón:el avispón oriental. Un estudio reciente en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias revela que estos avispones poseen una maquinaria biológica que les impide sentir los efectos del alcohol, sin importar cuánto consuman.
Fotografía Robiul361/Shutterstock
Dirigidos por la becaria postdoctoral Dra. Sofia Bouchebti, los investigadores alimentaron a los avispones orientales con soluciones de etanol de hasta el 80% y descubrieron que los insectos metabolizan el alcohol aproximadamente 200 veces más rápido que las abejas. Para ilustrar la magnitud, un humano de 180 libras necesitaría beber cinco botellas de 1 litro de vodka para igualar la carga de alcohol que los avispones absorbieron en el estudio; sin embargo, los avispones no mostraron ningún deterioro observable de salud o comportamiento, incluso después de una exposición crónica.
La clave está en el genoma del avispón. Portan múltiples copias del gen de la alcohol deshidrogenasa (ADH), la enzima que descompone el etanol. Esta amplificación genética permite una rápida eliminación del alcohol, protegiendo eficazmente al insecto de la intoxicación. El descubrimiento ofrece una ventana potencial al metabolismo del alcohol humano y sus trastornos asociados.
Hans Lang/Getty Images
El Dr. Bouchebti explica que la adaptación de los avispones probablemente evolucionó a partir de su estrecha asociación con las levaduras. En la naturaleza, las levaduras fermentan los azúcares de las frutas y néctares, produciendo alcohol. Los avispones orientales almacenan levaduras en su tracto digestivo, creando un ambiente donde la levadura puede prosperar y producir nuevas cepas. Sorprendentemente, los avispones pueden incluso transferir levaduras a las frutas, contribuyendo indirectamente a la producción de vino:un ejemplo fascinante de sinergia ecológica.
Debido a su capacidad única para soportar altas concentraciones de alcohol sin sufrir daños, los avispones orientales podrían servir como modelos novedosos para estudiar el alcoholismo y el metabolismo del alcohol. "Dado que el 5,3% de las muertes mundiales están relacionadas con el consumo de alcohol", afirma el coautor Dr. Eran Levin, "comprender cómo estos insectos manejan el etanol podría informar futuras estrategias terapéuticas para los trastornos relacionados con el alcohol".