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  • Por qué parece imposible despertarse con la alarma:la neurociencia detrás de la inercia del sueño

    Maudib/Getty Images

    ¿Alguna vez has pulsado el botón de repetición y te has sentido más agotado que cuando te quedaste dormido? Es una experiencia común y frustrante que la ciencia ha denominado inercia del sueño. —la neblina atontada que persiste después de despertar. Aunque pueda parecer una reliquia de la supervivencia evolutiva, los investigadores han descubierto el despertar escalonado del cerebro y cómo factores como la falta de sueño y el ritmo circadiano amplifican el fenómeno.

    Cómo el cerebro despierta por etapas

    Cuando nos despertamos, el flujo sanguíneo al cerebro es en realidad menor que durante los últimos minutos de sueño, y se necesitan unos 30 minutos para volver a los niveles plenos de vigilia. La recuperación es desigual:las regiones de orden inferior, como el tronco encefálico y el tálamo, alcanzan primero su actividad normal, mientras que la corteza prefrontal, responsable de la función ejecutiva, se queda atrás. Es por eso que los movimientos simples y la conciencia sensorial se sienten bien, pero el pensamiento claro parece un recuerdo lejano.

    Factores que empeoran la inercia del sueño

    Los estudios demuestran que la deuda de sueño y la vigilia prolongada (piense en pasar toda la noche) aumenta la dificultad para estar completamente alerta. Del mismo modo, el ritmo circadiano del cuerpo dicta que el cortisol alcanza su punto máximo por la mañana para promover la vigilia, mientras que la melatonina aumenta por la noche para fomentar el sueño. Despertarse en la cima de este ritmo puede afectar la cognición, especialmente si lo sacan de un sueño profundo en lugar de una etapa más ligera.

    Estrategias prácticas para vencer el aturdimiento

    El remedio más sencillo es priorizar un sueño constante y adecuado . Cuando eso no es posible, la ciencia ofrece algunas tácticas que pueden suavizar el shock:

    • Siestas cortas (≤20 minutos) Evite el sueño profundo, lo que le brindará beneficios reparadores sin el aturdimiento intenso que sigue a una siesta más larga.
    • Cafeína antes de dormir Puede parecer contradictorio, pero una dosis modesta antes de acostarse puede actuar como un antagonista del receptor de adenosina, reduciendo la adenosina residual que se acumula durante un mal descanso nocturno.

    Si bien estas estrategias no reemplazarán una noche de sueño completa, pueden ayudarte a comenzar el día con más atención.

    Sandor Mejías B/Shutterstock




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