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  • La ciencia detrás de los estornudos provocados por el sol:comprender el síndrome ACHOO

    Gergitek/Shutterstock

    ¿Alguna vez has sentido una necesidad irresistible de estornudar cuando miras al sol, sólo para descubrir que no puedes lograrlo? Muchos adultos mayores recuerdan que les dijeron que miraran hacia la luz cuando les sobreviniera esta frustración. Ese consejo, lejos de ser un simple cuento de viejas, se basa en la neurobiología real. El fenómeno se conoce como síndrome ACHOO (explosión heliooftálmica autosómica obligatoria) o, más comúnmente, reflejo fótico del estornudo.

    No todo el mundo experimenta este reflejo. Sin embargo, los estudios genéticos sugieren que puede ser más común de lo esperado. Se hereda en un patrón dominante, lo que significa que si uno de los padres muestra el rasgo, hay aproximadamente un 50% de posibilidades de que su hijo también lo haga. Un estudio de 2010 informó que aproximadamente una de cada cuatro personas (aproximadamente el 25%) estornuda en respuesta a una luz brillante repentina.

    La ciencia se encuentra con el mito:lo que revela la investigación sobre los estornudos

    Andrii Medvediuk/Shutterstock

    En lugar de descartar la historia de las viejas, los científicos han investigado su validez. En 1943, Lisgar Browne Eckhardt propuso que el reflejo surge de la interferencia entre dos nervios craneales ubicados cerca uno del otro:el nervio óptico y el nervio trigémino. El nervio óptico gobierna la reacción de la pupila a la luz:se contrae en condiciones de mucha luz y se dilata en la oscuridad. Los investigadores observaron que los sujetos expuestos a poca luz y luego de repente se les presentaba un destello brillante a menudo estornudaban.

    Además, los estornudos fóticos no reaccionan cuando tienen los ojos cerrados o cubiertos. La hipótesis de Eckhardt postula que la luz brillante activa el nervio óptico, provocando la constricción de la pupila, lo que a su vez estimula el nervio trigémino cercano. El nervio trigémino envía información sensorial a las estructuras faciales, incluida la cavidad nasal. Cuando detecta actividad del nervio óptico, el cerebro lo interpreta como un irritante nasal, lo que provoca un estornudo.

    Aplicaciones prácticas:cómo detener un estornudo provocado por el sol

    Skynesher/Getty Images

    Si bien el reflejo suele ser inofensivo, puede plantear riesgos al conducir, especialmente al salir de un túnel oscuro a la luz solar directa. Afortunadamente, un simple truco táctil puede silenciar el estornudo. Aplicar una presión suave con un dedo entre la nariz y el labio superior, conocida como técnica de presión filtral, activa las neuronas sensoriales que anulan la vía del trigémino, evitando el estornudo. Este método puede resultar útil en entornos tranquilos, como reuniones o exámenes, donde un estornudo no planificado sería perturbador.

    Comprender la neurobiología subyacente no sólo desmitifica un reflejo peculiar sino que también ofrece estrategias prácticas para gestionarlo. Un breve contacto con la neurociencia puede incluso ayudar a mejorar la memoria, lo que ilustra cómo el conocimiento de nuestro sistema nervioso puede mejorar la vida cotidiana.




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