Es lo más fácil de hacer. Tan pronto como te despiertas, tomas tu teléfono para apagar la alarma.
Luego ve una avalancha de notificaciones en la pantalla de bloqueo (correos electrónicos, mensajes, actualizaciones de noticias) y siente la tentación de desplazarse. Unos minutos pueden convertirse en una hora y el hábito no es bueno para la salud.
Si bien los estudios exhaustivos sobre el impacto biológico inmediato de la exposición a la pantalla del teléfono después de despertar son limitados, podemos basarnos en investigaciones separadas sobre el sueño y los medios digitales. El despertar es un proceso gradual; La inercia del sueño, especialmente después de horarios de sueño irregulares o privaciones, hace que el cerebro se vuelva lento. La luz azul de los teléfonos puede aumentar el estado de alerta, pero también puede sacudir el cerebro antes de que esté listo, aumentando el estrés.
Otro problema es que este hábito a menudo se convierte en un desplazamiento incontrolado. La corteza prefrontal, la región responsable de la función ejecutiva, la resolución de problemas y el autocontrol, es una de las últimas áreas del cerebro que se activa por completo cuando te despiertas. Por lo tanto, un breve recorrido de “cinco minutos” puede prolongarse y convertirse en una sesión mucho más larga, lo que dificulta levantarse de la cama y comenzar el día.
Lo que lees también importa. Un estudio relacionó la exposición a noticias sobre tragedias masivas con un aumento de la ansiedad. Si bien los hallazgos sobre el consumo de noticias y la ansiedad son contradictorios, hay evidencia de que ciertas personas experimentan una mayor preocupación cuando consumen contenido angustiante temprano en la mañana.
Los altos niveles de tiempo frente a una pantalla se asocian con peores resultados de salud mental. Por la mañana, cuando la inhibición ya es baja, el teléfono puede ser una gran tentación. Reducir el tiempo frente a la pantalla temprano en el día puede ayudarlo a evitar efectos mentales negativos y crear espacio para hábitos más positivos como caminar o meditar.
No te castigues si eres de los que duerme primero con el teléfono. Alrededor del 84% de los adultos estadounidenses recurren a sus dispositivos diez minutos después de despertarse, por lo que no está solo. La clave es difundir ese impulso de “lo digital primero”.
Un truco sencillo es utilizar un reloj despertador tradicional, digital o analógico, para poder guardar el teléfono durante la noche y empezar el día sin pantalla. Si esa no es una opción, cambie su teléfono a No molestar o Modo avión; la falta de notificaciones hará que el teléfono sea menos atractivo.
Reemplace el impulso con algo que disfrute:lea un libro, saque a pasear a su perro o coloque una pequeña golosina en otra habitación para motivarlo a levantarse de la cama. Cualquier nueva rutina lleva tiempo, pero la constancia vale la pena.