1. Mutación: Esta es la última fuente de nueva variación genética. Las mutaciones son cambios en la secuencia de ADN, que pueden ocurrir espontáneamente o debido a factores ambientales como la radiación. Estos cambios pueden ser beneficiosos, dañinos o neutrales, y se transmiten a la descendencia.
2. Recombinación: Este proceso baraja la variación genética existente dentro de una población. Durante la reproducción sexual, los cromosomas de la madre y el padre intercambian material genético, creando nuevas combinaciones de alelos (versiones de genes). Esta recombinación conduce a la descendencia con diferentes combinaciones de rasgos que sus padres, aumentando la diversidad genética.
Estos dos procesos, mutación y recombinación, trabajan juntos para generar y diversificar la composición genética de las poblaciones, lo que impulsan la evolución.