1. El nivel molecular:
* ADN y ARN: Todos los organismos vivos usan el ADN como su material genético y ARN para traducir esa información en proteínas. La estructura de estas moléculas es notablemente similar en todas las formas de vida, lo que sugiere un antepasado común.
* proteínas: Las proteínas son los caballos de batalla de las células, que realizan diversas funciones. Las secuencias de aminoácidos de muchas proteínas son sorprendentemente similares entre las especies estrechamente relacionadas. Esta similitud es un fuerte indicador de descendencia común.
* Vías metabólicas: Las reacciones químicas de que el poder de la vida, conocidas como vías metabólicas, son notablemente similares en diversos organismos. Esto indica un origen evolutivo común para estas vías.
2. Ejemplos:
* citochrome c: Esta proteína, esencial para la respiración celular, se encuentra en casi todos los organismos. La secuencia de aminoácidos de citocromo C es notablemente similar entre los humanos y los chimpancés, pero menos similar a las especies más distantemente relacionadas como la levadura.
* hemoglobina: Esta proteína en los glóbulos rojos transporta oxígeno. Mientras que la estructura de la hemoglobina difiere ligeramente entre las especies, las similitudes fundamentales son una fuerte evidencia de ascendencia compartida.
* Comparaciones de secuencia de ADN: Cuanto más estrechamente relacionadas estén dos especies, más similares serán sus secuencias de ADN. Este principio permite a los científicos construir árboles filogenéticos, que ilustran las relaciones evolutivas entre las especies.
3. Importancia evolutiva:
* descendencia común: La universalidad del ADN, el ARN y muchas proteínas en las formas de vida sugiere fuertemente que todos los organismos vivos descendieron de un antepasado común.
* Evolución divergente: Las diferencias en las estructuras bioquímicas entre especies reflejan la acumulación de mutaciones a lo largo del tiempo, lo que lleva a la adaptación y diversificación.
* Cambio gradual: El grado de similitud en las características bioquímicas se correlaciona con la distancia evolutiva entre especies. Esto demuestra que la evolución es un proceso gradual de cambio a lo largo de las generaciones.
En conclusión:
Las notables similitudes en la bioquímica en todas las formas de vida proporcionan evidencia convincente para la evolución. Estas similitudes sugieren que todos los organismos comparten un antepasado común y que la evolución ha ocurrido a través de cambios graduales con el tiempo. El estudio de la bioquímica continúa contribuyendo a nuestra comprensión de la historia evolutiva de la vida en la tierra.