1. Variación dentro de las especies: Darwin notó variaciones significativas dentro de las especies, particularmente en los pinzones de Galápagos. Estas variaciones incluyeron el tamaño y la forma del pico, que parecían estar vinculadas a las diferentes fuentes de alimentos disponibles en cada isla. Esta observación desafió la idea predominante de especies fijas y sugirió el potencial de cambio dentro de un linaje.
2. Adaptación al medio ambiente: Observó que diferentes especies estaban adaptadas a sus entornos específicos. Por ejemplo, las tortugas de Galápagos en diferentes islas tenían formas distintas de conchas que les permitían acceder a diferentes fuentes de alimentos. Esta observación lo llevó a creer que los organismos se adaptan a su entorno a través de la selección natural.
3. Distribución geográfica: Darwin observó que se encontraron especies similares en diferentes partes del mundo, a menudo con características distintas. Esto sugirió que las especies se habían diversificado de antepasados comunes y se han adaptado a sus entornos locales.
4. Fósiles y especies extintas: Darwin recolectó fósiles durante sus viajes, incluidos los de los perezosos gigantes extintos en América del Sur. Estos fósiles proporcionaron evidencia de la vida pasada e indicaron que las especies habían cambiado con el tiempo. Señaló que algunos fósiles se parecían a especies modernas, lo que sugiere una conexión entre los organismos extintos y vivos.
5. Selección artificial: Darwin estaba familiarizado con la práctica de la selección artificial, donde los humanos crían animales y plantas para los rasgos deseados. Reconoció que este proceso podría producir cambios significativos en poco tiempo y aplicar este concepto al mundo natural.
6. Sobreproducción y competencia: Darwin observó que los organismos producen mucha más descendencia de lo que puede sobrevivir, lo que lleva a la competencia por los recursos. Esta competencia, combinada con las variaciones dentro de las especies, creó un escenario en el que las personas con rasgos ventajosos tenían más probabilidades de sobrevivir y reproducirse, pasando esos rasgos a sus descendientes.
7. Gradualismo: Darwin reconoció que los cambios que observó en los organismos fueron graduales y ocurrieron durante largos períodos. Él entendió que la evolución no fue un evento repentino, sino un proceso lento y continuo.
Estas observaciones, combinadas con la extensa lectura e investigación de Darwin, lo llevaron a proponer la teoría del descenso con modificación, que establece que todos los organismos vivos comparten un antepasado común y han evolucionado a través de un proceso de selección natural. Las variaciones dentro de las especies, la adaptación al medio ambiente, la distribución geográfica, los fósiles y la comprensión de la sobreproducción y la competencia contribuyeron a sus conocimientos innovadores.