Mientras que algunas enzimas están hechas de ARN (ribozimas), la gran mayoría de las enzimas son proteínas. Las proteínas son moléculas grandes y complejas compuestas de cadenas de aminoácidos. La secuencia específica de aminoácidos determina la forma tridimensional única de una proteína, lo que a su vez dicta su función. Las enzimas actúan como catalizadores, acelerando las reacciones bioquímicas sin ser consumidas en el proceso. Sus estructuras complejas les permiten unirse a moléculas específicas (sustratos) y facilitar las transformaciones químicas.