Tanto las bacterias parásitas como las saprofíticas son heterotrofos, lo que significa que necesitan obtener sus alimentos de otras fuentes. Sin embargo, sus estrategias de alimentación difieren significativamente:
Bacterias parásitas:
* vive dentro o en un anfitrión vivo. Obtienen sus nutrientes directamente del cuerpo del huésped, a menudo causando daño al huésped.
* puede ser obligado o facultativo. Los parásitos obligados dependen completamente en su anfitrión para la supervivencia, mientras que los parásitos facultativos pueden sobrevivir de forma independiente, pero beneficiarse de explotando un anfitrión.
* Ejemplos: *MI. coli* (puede ser parásito en el intestino),* Salmonella* (causa intoxicación alimentaria),* Mycobacterium tuberculosis* (causa tuberculosis),* plasmodium* (causa malaria).
bacterias saprófitas:
* Vivir en materia orgánica muerta. Desglosan compuestos orgánicos complejos en sustancias más simples, liberando nutrientes al medio ambiente.
* juega un papel crucial en la descomposición. Son esenciales para reciclar nutrientes y mantener el equilibrio ecológico.
* Ejemplos: * Descomponedores* En el suelo y el agua, bacterias utilizadas en el compostaje,* lactobacillus* (utilizado en la producción de yogurt).
Aquí hay una tabla que resume las diferencias clave:
| Característica | Bacterias parásitas | Bacterias saprófitas |
| --- | --- | --- |
| fuente de alimento | Anfitrión viviente | Materia orgánica muerta |
| Relación de host | Dañino para el anfitrión | No hay daño al anfitrión |
| Dependencia del host | Obligación o facultativa | Ninguno |
| rol ecológico | Puede causar enfermedad | Descomposores, ciclismo nutritivo |
En esencia, las bacterias parásitas explotan a los huéspedes vivos para la supervivencia, mientras que las bacterias saprófitas son cruciales para desglosar la materia muerta y el reciclaje de nutrientes.