He aquí por qué:
* Microevolución y macroevolución son partes del mismo proceso. No son fenómenos separados. La microevolución se refiere a cambios en las frecuencias genéticas de una población a lo largo del tiempo, a menudo dentro de una sola especie. La macroevolución se refiere a cambios evolutivos a mayor escala, como el origen de nuevas especies o linajes. Ambos son impulsados por los mismos mecanismos subyacentes:mutación, deriva genética, flujo de genes y selección natural.
* se observa directamente la microevolución. Los científicos pueden observar fácilmente los cambios en las poblaciones durante las generaciones. Esto se ve en todo, desde resistencia a los antibióticos en bacterias hasta los cambios en el tamaño del pico en los pinzones de Darwin.
* La macroevolución se infiere de Microevolution. La evidencia de la macroevolución proviene de comprender los procesos de microevolución y aplicarlos en escalas de tiempo más largas. Vemos cómo los pequeños cambios se acumulan durante millones de años, lo que lleva a cambios significativos en los linajes. Los ejemplos incluyen el registro fósil que muestra formas de transición entre diferentes especies, las similitudes genéticas compartidas entre diversos organismos y la ascendencia común de toda la vida en la Tierra.
Ejemplos de evidencia de macroevolución:
* Registro fósil: El registro fósil muestra una clara progresión de formas de vida simples a más complejas, incluidas formas de transición que demuestran los vínculos entre diferentes especies.
* Anatomía comparativa: Las similitudes anatómicas entre diferentes organismos, como los huesos en la aleta de una ballena y la mano de un humano, sugieren una ascendencia común.
* Biología molecular: La evidencia genética, como la secuenciación de ADN, muestra que todos los organismos vivos comparten un antepasado común. Las dos especies más cercanas son genéticamente, más recientemente compartieron un antepasado común.
La idea errónea de que la microevolución y la macroevolución son separadas a menudo se usa para argumentar en contra de la evolución. Esta es una falsa dicotomía. La evidencia de la macroevolución se basa en los procesos observados de microevolución. Es como decir que podemos ver un árbol creciendo unas pocas pulgadas cada año, pero eso no significa que podamos ver que todo el bosque crece durante siglos.
En conclusión, la idea de que los resultados apuntan a la microevolución pero no a la macroevolución es un malentendido de cómo funciona la evolución. La microevolución es el bloque de construcción para la macroevolución, y la evidencia de ambos es abrumadora.