He aquí por qué:
* Los microscopios electrónicos requieren un vacío: La limitación principal es que los microscopios electrónicos necesitan un vacío para operar. Este entorno de vacío es incompatible con la vida. Las células vivas necesitan agua y oxígeno para sobrevivir, y el vacío los mataría instantáneamente.
* Preparación de la muestra: Incluso si pudiéramos llevar una célula viva al vacío, el proceso de preparación necesario para la microscopía electrónica sería fatal. Esto a menudo implica fijar (preservar) la célula, deshidratarla y recubrirla con metales pesados para mejorar el contraste. Todos estos pasos matan la celda.
* Daño por haz de electrones: El haz de electrones utilizado en microscopios electrónicos tiene alta energía. Esto puede dañar e incluso destruir la estructura de la célula, lo que dificulta ver su verdadera forma.
Lo que podemos hacer:
* microscopía crio-electrones (cryo-em): Una técnica que nos permite estudiar muestras biológicas, incluidas las células, en estado congelado. Esto minimiza el daño del haz de electrones y conserva la estructura natural de la muestra. Crio-EM se está volviendo cada vez más importante para estudiar procesos y estructuras biológicas a nivel atómico.
* Imágenes de células vivos: Si bien no usan microscopios electrónicos, existen otras técnicas avanzadas de microscopía, como la microscopía de la lámina de luz y la microscopía de súper resolución, que pueden capturar procesos dinámicos dentro de las células vivas.
Por lo tanto, si bien no podemos observar directamente las células vivas bajo un microscopio electrónico debido a las limitaciones, podemos usar técnicas especializadas para investigar su estructura y función de manera que anteriormente eran imposibles.