* La evolución es un proceso continuo: La evolución está impulsada por cambios en el medio ambiente y la selección natural de rasgos ventajosos. Estas presiones cambian constantemente, lo que significa que los organismos siempre se están adaptando hasta cierto punto. Incluso en entornos aparentemente estables, siempre hay cierto nivel de deriva genética y mutación.
* Extinción o estancamiento: Si un organismo realmente dejara de evolucionar, probablemente estaría en uno de los dos escenarios:
* Extinción: Si un organismo no puede adaptarse a las presiones ambientales cambiantes, eventualmente se extinguirá. Esta es la consecuencia final de no evolucionar.
* Estancamiento: Un entorno muy estable con presiones de selección mínima en teoría podría permitir que un organismo permanezca relativamente sin cambios durante largos períodos. Sin embargo, esto es extremadamente raro por naturaleza. Incluso en entornos aparentemente inmutables, pueden ocurrir pequeños cambios que eventualmente conducirán a la adaptación.
* "evolutivo" es un término relativo: La tasa de evolución puede variar mucho dependiendo del organismo, el medio ambiente y las presiones selectivas presentes. Algunas especies pueden evolucionar muy rápidamente en respuesta a cambios drásticos, mientras que otras pueden evolucionar muy lentamente en entornos estables.
* La evolución no es una escalera: La evolución no significa necesariamente "volverse más complejo" o "mejor". Simplemente significa adaptarse para sobrevivir en un entorno determinado.
En resumen: Los organismos nunca realmente "dejan de" evolucionar. Se adaptan a las condiciones cambiantes y continúan evolucionando, o no se adaptan y enfrentan la extinción. Incluso en entornos aparentemente estables, siempre hay un grado de variación genética y mutación que puede impulsar el cambio evolutivo.