1. Soporte estructural:
* Base craneal: Forma una gran parte de la base craneal, proporcionando apoyo para el cerebro y otras estructuras craneales.
* Esqueleto facial: Contribuye a la formación de las órbitas (cuencas para los ojos) y la cavidad nasal.
* Articulación: Se conecta a varios otros huesos craneales, incluidos los huesos frontales, etmoidales, temporales, parietales y occipitales, creando una estructura de cráneo fuerte y estable.
2. Protección de estructuras vitales:
* cerebro: Protege el cerebro formando parte de la cavidad craneal.
* Glándula pituitaria: Alberga la glándula pituitaria, una glándula endocrina vital responsable de la regulación hormonal.
* nervios ópticos: Los canales ópticos dentro del esfenoide permiten el paso de los nervios ópticos, que transmiten información visual de los ojos al cerebro.
3. Facilitando el movimiento:
* Adjunto muscular: Proporciona puntos de fijación para varios músculos involucrados en la expresión facial, masticación y movimiento ocular.
* pasillos: Contiene agujero y canales, proporcionando vías para nervios, vasos sanguíneos y otras estructuras para pasar. Por ejemplo, el foramen oval permite el paso del nervio mandibular (responsable de la sensación y el control del motor de la mandíbula).
4. Otras funciones:
* Formación sinusal: Contiene el seno esfenoide, una cavidad llena de aire que ayuda a aligerar el cráneo y contribuir a la resonancia en el habla.
* Desarrollo craneofacial: Juega un papel fundamental en el desarrollo del esqueleto craneofacial.
En resumen, el hueso esfenoide es un componente vital del cráneo, que contribuye a su integridad estructural, protege los órganos vitales, facilita el movimiento y apoya varias funciones fisiológicas.