Sin embargo, hay algunos escenarios en los que dos especies pueden parecer para compartir el mismo nicho, aunque en realidad son ligeramente diferentes:
1. Partición de nicho:
* Partición de recursos: Las especies pueden explotar diferentes aspectos del mismo recurso. Por ejemplo, dos especies de aves podrían comer semillas, pero una podría especializarse en semillas más grandes, mientras que las otras prefiere semillas más pequeñas.
* Partición espacial: Las especies pueden utilizar diferentes áreas dentro de un hábitat compartido. Dos tipos de ardillas podrían vivir en el mismo bosque, pero uno podría permanecer en los árboles mientras el otro vive en el suelo.
* Partición temporal: Las especies pueden ser activas en diferentes momentos del día o año. Dos especies de murciélagos podrían alimentarse de insectos, pero una podría estar activa por la noche, mientras que la otra se alimenta durante el día.
2. Interacciones dinámicas:
* Relaciones Predator-Prey: La presencia de un depredador puede influir en el nicho de su presa. Por ejemplo, dos especies de herbívoros podrían competir por las mismas plantas, pero la presencia de un depredador podría obligar a una especie a volverse más nocturna, reduciendo así la competencia.
* Competencia y cooperación: La competencia a veces puede llevar a las especies a desarrollar nichos más especializados, mientras que la cooperación (como el mutualismo) puede crear nuevos nichos.
3. Coexistencia transitoria:
* Recursos fluctuantes: Si los recursos fluctúan, dos especies podrían coexistir temporalmente, pero una podría tener más éxito en algunas condiciones, mientras que la otra prospera en diferentes condiciones.
* Dispersión y colonización: Una especie podría habitar temporalmente un nicho hasta que llegue un mejor competidor.
Es importante tener en cuenta:
* Es difícil definir un "nicho" perfectamente. Incluso especies similares pueden diferir de manera sutil, como sus estrategias de alimentación o tolerancia a las condiciones ambientales.
* Los nichos superpuestos no son lo mismo que los nichos idénticos . Las ligeras diferencias en el uso y el comportamiento de los recursos permiten la coexistencia.
En conclusión, si bien es teóricamente imposible que dos especies ocupen exactamente el mismo nicho, varios factores, como la partición de nicho, la dinámica de la presa de depredadores y los recursos fluctuantes, pueden permitir una coexistencia aparente con diferencias sutiles en sus roles ecológicos.