* Falta de atmósfera: La luna prácticamente no tiene atmósfera. Esto significa que no hay aire para respirar, y no hay protección contra la dura radiación del sol.
* temperaturas extremas: Las temperaturas en la luna fluctúan salvajemente entre el calor extremo durante el día y el frío extremo por la noche. Las plantas y los animales no podrían sobrevivir a estos cambios de temperatura.
* Sin agua líquida: Si bien hay evidencia de hielo de agua en cráteres sombreados permanentemente, no hay agua líquida en la superficie lunar. La vida como lo sabemos requiere agua líquida para sobrevivir.
* Sin suelo: La superficie de la luna está cubierta con una capa de polvo y rocas llamadas Regolith, que no es adecuada para el crecimiento de las plantas.
En resumen, las condiciones en la luna son simplemente demasiado duras e implacables para cualquier vida conocida.