directamente:
* Producción de alimentos: El suelo es la base de nuestro sistema alimentario. Proporciona los nutrientes, la retención de agua y el apoyo que las plantas necesitan para crecer. Sin tierra, no tendríamos cultivos, frutas, verduras o granos.
* Materiales de construcción: El suelo se ha utilizado durante siglos en construcción, proporcionando materiales para ladrillos, adobe e incluso algunos tipos de cemento.
* Propósitos medicinales: Algunas culturas utilizan el suelo para sus propiedades curativas en la medicina tradicional.
Indirectamente:
* Regulación climática: El suelo actúa como un fregadero de carbono, absorbiendo y almacenando dióxido de carbono de la atmósfera, mitigando el cambio climático.
* Filtración de agua: El suelo filtra el agua de lluvia, eliminando contaminantes e impurezas, proporcionándonos agua potable limpia.
* Biodiversidad: El suelo apoya un ecosistema diverso, que proporciona hábitats para innumerables microorganismos, insectos y animales más grandes que juegan roles esenciales en nuestro entorno.
* Actividad económica: El suelo sustenta los medios de vida a través de la agricultura, la silvicultura y otras industrias terrestres.
En última instancia, el suelo es esencial para la supervivencia humana y el bienestar. Es un recurso fundamental que sustenta nuestros sistemas de alimentos, agua y clima.