Por Ariel Balter, Ph.D. Actualizado el 30 de agosto de 2022
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Al combinar mediciones con diferentes niveles de precisión, la precisión no se puede aumentar artificialmente. En cambio, los cálculos deben seguir reglas basadas en el concepto de cifras significativas.
Para sumas y restas, el resultado debe redondearse al decimal menos preciso entre los operandos. Esto garantiza que la cifra final refleje la verdadera precisión de los datos.
Considere dos escalas:una mide hasta 0,1 gy la otra hasta 0,001 g. Si pesa 2,3 g en la primera báscula y 0,011 g en la segunda, la masa combinada depende de la báscula en la que lo lea. En la escala de 0,1 g sigue siendo 2,3 g, mientras que en la escala de 0,001 g podría ser 2,311, 2,298 o 2,342 g. Como la única información disponible son las dos masas originales, el resultado debe expresarse con el menor número de decimales (en este caso, uno). Por tanto, 2,3+0,011=2,3g.
Otros ejemplos:100,19+1=101, 100,49+1=101, 100,51+1=102. En el caso de 0,034+0,0154, la suma es 0,050, conservando tres decimales porque el cero final es significativo. Si el primer número se escribe como 0,0340, la suma se convierte en 0,0494, manteniendo cuatro decimales porque el cero después del cuatro es significativo.
Al redondear siempre al decimal menos preciso, se asegura de que sus cálculos representen verdaderamente la precisión de los datos de entrada.