A continuación presentamos una descripción general de los hallazgos que han contribuido a nuestra comprensión de este proceso:
1. Transiciones de fase :Las investigaciones sugieren que tau puede sufrir una transición de fase, pasando de un estado dinámico soluble a un estado más ordenado y sólido. Esta transición está influenciada por varios factores, incluida la concentración de tau, la presencia de otras moléculas y el entorno celular.
2. Separación de fases líquido-líquido :Bajo ciertas condiciones, tau puede formar gotas líquidas dentro de las células, un proceso conocido como separación de fases líquido-líquido. Estas gotitas son dinámicas y pueden sufrir fusión y fisión, lo que permite el intercambio de moléculas y posibles interacciones con otros componentes celulares.
3. Agregación y plegamiento incorrecto de proteínas :A medida que tau pasa del estado líquido, puede sufrir un plegamiento incorrecto, lo que lleva a la formación de estructuras anormales. Estas moléculas de tau mal plegadas pueden luego agregarse y entrelazarse entre sí, formando los característicos enredos. Los mecanismos exactos que impulsan el plegamiento incorrecto y la agregación de tau aún se están estudiando.
4. Modificaciones Tau :Las modificaciones postraduccionales de tau, como la fosforilación, acetilación y glicosilación, pueden afectar su solubilidad, propensión a la agregación e interacciones con otras proteínas. Estas modificaciones pueden influir en la transición de la fase tau y contribuir a la formación de agregados tau patológicos.
5. Vías celulares :La transición de tau de un estado líquido a sólido está influenciada por vías celulares y cascadas de señalización. La desregulación de estas vías, como las implicadas en la homeostasis de las proteínas y la degradación proteasomal, puede contribuir a la acumulación de agregados de tau y al desarrollo de enfermedades neurodegenerativas.
Comprender los mecanismos subyacentes a la transición de la fase tau es crucial para desarrollar estrategias terapéuticas para atacar y prevenir la formación de ovillos de tau. Al modular el comportamiento de la fase tau e intervenir en las vías moleculares implicadas, los investigadores pretenden mitigar los efectos neurotóxicos de los agregados de tau y potencialmente frenar la progresión de enfermedades neurodegenerativas.