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  • Cuatro insectos que realmente consumen plástico:conocimientos sobre la posible solución de la naturaleza

    S0ulsurfing – Jason Swain / Getty Images

    La huella ambiental de la humanidad ha aumentado rápidamente en las últimas décadas. Las temperaturas globales aumentan, las especies desaparecen a un ritmo alarmante e incluso las capas de hielo polares revelan un color verde debajo de sus superficies mientras las flores florecen en la Antártida.

    La contaminación plástica es una de las crisis ecológicas más apremiantes en la actualidad. Entre la década de 1950 y 2019, la producción mundial de plástico se multiplicó por 230 y gran parte se escapa al medio ambiente. Solo en Estados Unidos, cada año se generan 37,83 millones de toneladas métricas de residuos plásticos. Si bien iniciativas como The Ocean Cleanup trabajan para interceptar el plástico antes de que ingrese a los ecosistemas y las cadenas alimentarias, su capacidad es limitada. El descubrimiento de que ciertas especies animales pueden ingerir y degradar el plástico de forma natural ofrece una herramienta adicional y potencialmente poderosa para abordar este desafío.

    Científicos de Kenia han identificado una especie de gusano de la harina que puede consumir poliestireno, un plástico notoriamente recalcitrante. Estas larvas, conocidas científicamente como Alphitobius diaperinus, no sólo se alimentan del material sino que también parecen procesarlo de una manera que eventualmente podría permitir una biodegradación a gran escala. El gusano de la harina es sólo un ejemplo de varios insectos que los investigadores estudian cada vez más por su potencial para ayudar a resolver nuestro dilema plástico.

    Cómo los gusanos de la harina africanos consumen plástico

    Ariswasono Rhamadan / Shutterstock

    Un estudio de septiembre de 2024 publicado en Scientific Reports mostró que las larvas del gusano de la harina de Kenia pueden comer poliestireno sin sufrir daños significativos. Los investigadores alimentaron a tres grupos de larvas durante más de un mes:un grupo recibió solo poliestireno, otro recibió salvado y un tercero recibió una mezcla de plástico y salvado. Las larvas que comieron la mezcla degradaron más plástico y sobrevivieron en mayor número, lo que indica que una dieta variada mejora su eficiencia.

    Las larvas que consumieron sólo plástico sobrevivieron pero fueron menos efectivas para descomponerlo, lo que subraya la importancia del microbioma intestinal. En el tracto digestivo abundaban bacterias especializadas como Proteobacteria y Firmicutes, junto con géneros como Kluyvera, Klebsiella y Citrobacter, conocidos por producir enzimas que degradan el plástico. Los hallazgos sugieren que el microbioma de las larvas, más que los propios insectos, impulsa la degradación del poliestireno. Aislar estas bacterias y sus enzimas podría ser clave para desarrollar soluciones microbianas escalables.

    Larvas de mosca soldado negra:nueva esperanza para la degradación del plástico

    AsalSukaFoto / Shutterstock

    Las larvas de la mosca soldado negra, ya famosa por convertir residuos orgánicos, pueden desempeñar un papel fundamental en la gestión del plástico. Un estudio reciente en Microbiome encontró que las larvas criadas con dietas de polietileno y poliestireno mostraban niveles elevados de actinobacterias, bacterias reconocidas por la degradación del plástico. Además, los genes que codifican la alcano hidroxilasa y la monooxigenasa (enzimas que oxidan los hidrocarburos saturados) se enriquecieron en larvas alimentadas con plástico.

    Estos resultados refuerzan la idea de que la oxidación es un paso inicial crítico en la degradación del plástico y resaltan el potencial de aprovechar los microbiomas intestinales de los insectos para aplicaciones biotecnológicas.

    La saliva de la polilla de la cera podría acelerar la degradación del polietileno

    Lehrer/Shutterstock

    Los gusanos de cera, la etapa larvaria de varias especies de polillas de la cera, consumen cera de abejas pero también pueden degradar el polietileno. Un estudio de Nature Communications de 2022 identificó dos enzimas en la saliva de los gusanos que descomponen el polietileno a temperatura ambiente en cuestión de horas, un marcado contraste con los siglos necesarios para la degradación natural.

    Aunque el origen evolutivo de estas enzimas aún no está claro, los investigadores sospechan que evolucionaron para digerir la cera de abejas. Las enzimas se purificaron y demostraron una descomposición plástica eficaz in vitro. Ampliar este enfoque basado en la saliva podría proporcionar un paso inicial en la remediación del plástico, aumentado posteriormente con agentes microbianos de otros microbiomas intestinales de insectos.

    Escarabajos oscuros:larvas con poder degradante del plástico

    Mang Kelin/Shutterstock

    Los miembros de la familia Tenebrionidae, en particular las larvas de Plesiophthalmus davidis, muestran notables capacidades de degradación del plástico. Un artículo de biología ambiental y aplicada de 2020 informó que estas larvas sobrevivieron en espuma de poliestireno durante 14 días. Su microbioma intestinal cambió drásticamente:la bacteria Serratia se multiplicó por seis durante el consumo de plástico. A diferencia de otras larvas que digieren plástico, esta especie albergaba solo seis especies bacterianas, pero el cambio resultó suficiente para la degradación.

    Estos hallazgos añaden otra pareja de insectos y bacterias a la creciente lista de posibles herramientas para la gestión de residuos plásticos.

    El futuro de los insectos y la degradación del plástico

    Kunlathida6242 / Shutterstock

    Los insectos y sus microbiomas se están convirtiendo en aliados improbables pero esenciales contra la contaminación plástica. Una revisión exhaustiva de la literatura confirma que muchas especies de larvas poseen enzimas digestivas capaces de descomponer los polímeros plásticos. Sin embargo, traducir estos mecanismos naturales en soluciones industriales sigue siendo un objetivo lejano. Los investigadores enfatizan la necesidad de integrar la ingeniería microbiana y la biología sintética para complementar los métodos de reciclaje existentes.

    A medida que profundizamos nuestra comprensión de estas especies, se vuelve clara la importancia de la biodiversidad para enfrentar los desafíos globales. Los esfuerzos para restaurar especies como el tigre de Tasmania subrayan un compromiso más amplio para revivir un mundo natural destrozado. La investigación continua sobre insectos plaga puede, en última instancia, abrir un camino sostenible para la remediación de residuos plásticos.




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