• Home
  • Química
  • Astronomía
  • Energía
  • Naturaleza
  • Biología
  • Física
  • Electrónica
  • 4 insectos que prosperan en simbiosis con las hormigas

    abdullatifspi/Shutterstock

    Las relaciones simbióticas (asociaciones estrechas y mutuamente beneficiosas entre especies) son algunas de las dinámicas más cautivadoras de la naturaleza. Desde la conocida danza entre flores y abejas hasta la intrincada danza de hongos y árboles, estas alianzas muestran el ingenio evolutivo. Las hormigas, con sus colonias trabajadoras y altamente sociales, son el centro de muchas de estas asociaciones en el mundo de los insectos.

    En todo el mundo, insectos que van desde pulgones hasta escarabajos han desarrollado estrategias notables para integrarse en colonias de hormigas, intercambiando servicios como alimento o protección por refugio y recursos seguros. Estudios recientes también destacan el papel de los socios microbianos (pequeños organismos que amplifican estos vínculos), lo que subraya cuán complejas y estratificadas pueden ser estas interacciones. En las secciones siguientes, exploramos cuatro grupos de insectos que han forjado simbiosis duraderas con las hormigas y los beneficios que obtiene cada parte.

    Pulgones

    AlejandroTT/Shutterstock

    Las hormigas y los pulgones tienen una asociación clásica y estudiada desde hace mucho tiempo. Los pulgones se alimentan de la savia de las plantas y excretan melaza, un subproducto azucarado que alimenta a las hormigas. A cambio, las hormigas protegen a los pulgones de los depredadores e incluso los transportan a un follaje fresco y saludable. Este "pastoreo" activo garantiza un suministro constante de melaza y muestra la profundidad de la cooperación:algunas hormigas obreras dedican todo su turno a cuidar las colonias de pulgones, empujándolas suavemente para que produzcan más melaza.

    En California, el éxito de la invasora hormiga argentina se debe en parte a este vínculo. Las hormigas obtienen una fuente confiable de alimento, mientras que los pulgones obtienen un escudo móvil contra los enemigos naturales. Los investigadores señalan que durante el frío o la noche, las hormigas pueden escoltar a los pulgones bajo tierra, brindándoles protección y termorregulación.

    Orugas

    Kandrah/Shutterstock

    La familia de mariposas Lycaenidae ofrece un ejemplo fascinante. Sus orugas secretan néctar de un órgano nectario dorsal, una dulce recompensa que las hormigas recolectan con entusiasmo. A cambio, las hormigas ofrecen una defensa vigilante. Los científicos creen que estas orugas también emiten señales químicas que indican amistad a las hormigas, e incluso producen sonidos sutiles para atraerlas durante el peligro. Además, la oruga Maculinea rebeli es una maestra del mimetismo y se disfraza tan ferozmente de hormiga reina roja que las hormigas se sacrifican para protegerse.

    Algunas orugas se aventuran profundamente en los nidos de especies de hormigas agresivas, actuando como parásito y simbionte. Sus complejas interacciones subrayan cómo la evolución puede combinar depredación, protección y engaño en una sola relación.

    Escarabajos

    Nur Diana/Getty Images

    Los escarabajos muestran la más amplia gama de simbiosis con hormigas, desde la cooperación hasta el parasitismo absoluto. Las especies mirmecófilas (aquellas que viven en colonias de hormigas) utilizan el mimetismo, el disfraz químico y adaptaciones físicas para mezclarse. El género Paussus, por ejemplo, ha desarrollado rasgos morfológicos que los hacen indistinguibles de los miembros de la colonia, lo que les otorga acceso a alimentos y sitios de anidación.

    En Costa Rica, Nymphister kronaueri hace autostop sobre hormigas soldado, adhiriéndose a su tórax con tanta fluidez que es casi imposible distinguirlas. Esta estrategia nómada proporciona a los escarabajos acceso constante a alimentos frescos. Investigaciones recientes indican que los microbiomas intestinales de estos escarabajos producen compuestos que imitan las feromonas de las hormigas, lo que sugiere una coevolución profunda y duradera que abarca cientos de millones de años.

    Saltamontes

    Eduardo Angarita Muñoz/Getty Images

    Al igual que los pulgones, los saltamontes se alimentan de la savia de las plantas y excretan melaza. Las hormigas cosechan este líquido azucarado, especialmente cuando otros alimentos escasean. A cambio, las hormigas protegen a los saltamontes de depredadores como las mariquitas y controlan los niveles de melaza para evitar el crecimiento de hongos.

    Cuando se sienten amenazados, los saltamontes emiten una alarma vibratoria que atrae a las hormigas hacia el peligro, lo que aumenta drásticamente las probabilidades de disuadir a los depredadores. Además, la presencia de hormigas puede influir en la estrategia reproductiva de los saltamontes:las madres con protección contra las hormigas pueden distribuir sus huevos en múltiples nidadas, mientras que las que no la tienen deben proteger a sus crías más de cerca.

    Mención de Honor:Arañas

    por pap/Shutterstock

    Aunque no son insectos, las arañas también forman alianzas simbióticas con las hormigas. En Panamá, dos especies de tejedores de orbes anidan en acacias protegidas por colonias de hormigas. Las hormigas defienden la planta y repelen a las arañas depredadoras, mientras que las arañas atrapan plagas que podrían dañar el árbol. Otras arañas han evolucionado para imitar a las hormigas o vivir dentro de hormigueros, lo que ilustra cómo diversos organismos pueden adaptarse a las sociedades de hormigas.

    Para obtener más información sobre colaboraciones entre especies, consulte nuestra guía sobre la propagación de los avispones asesinos en el estado de Washington.




    © Ciencias y Descubrimientos https://es.scienceaq.com