Como dueño de un gato, probablemente hayas visto las reacciones dramáticas cuando un felino encuentra hierba gatera. Aunque a menudo se descarta como una hierba inofensiva, las respuestas se basan en ciencia bien documentada y se han estudiado durante décadas.
Un artículo de 1972 en el American Journal of Veterinary Research sugirió que el efecto de la hierba gatera en los gatos podría servir como modelo para estudiar las respuestas humanas a sustancias psicoactivas como el cannabis o el LSD. Aunque no provoca alucinaciones en los gatos, la planta altera claramente el comportamiento.
Hierba gatera o Nepeta cataria , pertenece a la familia de la menta y contiene el compuesto volátil nepetalactona . Cuando se inhala, la nepetalactona se une a los receptores del epitelio nasal del gato, lo que activa el bulbo olfatorio. Esto activa la amígdala y el hipotálamo, regiones del cerebro que gobiernan las respuestas emocionales y hormonales.
En esencia, la nepetalactona imita las feromonas felinas naturales, aprovechando las vías de recompensa de los opioides del animal. Esto explica por qué los gatos suelen volverse juguetones, afectuosos o incluso agresivos después de oler la hierba.
Los gatos responden de manera diferente dependiendo de cómo ingresa la hierba a su sistema: