Por Darcy Sautelet, actualizado el 24 de marzo de 2022
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El esqueleto no es sólo el resto de una vida vivida una vez; también conserva un registro duradero de la cronología de esa vida. En la ciencia forense y la arqueología, determinar la edad de un esqueleto es un primer paso crucial para reconstruir tanto la vida como las circunstancias de la muerte. Si bien la ciencia no puede proporcionar una edad exacta a partir de los huesos únicamente, puede arrojar una estimación confiable mediante una combinación de datación por radiocarbono y evaluación morfológica.
La prueba de carbono-14 (radiocarbono) es el método más utilizado en todo el mundo para fechar fósiles y restos esqueléticos, a pesar de debates ocasionales sobre su precisión. Cuando no se dispone de análisis de radiocarbono, resulta esencial un examen detallado de los propios huesos. Normalmente se hacen dos estimaciones de edad clave:la edad de muerte y la edad cronológica general del esqueleto.
Comience confirmando que los restos son humanos y observando el contexto circundante. Observe los patrones de crecimiento óseo y los signos de desintegración para calcular un rango de edad aproximado.
Mide la altura del esqueleto. Si está incompleto, utilice el fémur (el hueso más largo del cuerpo humano) como sustituto. Dado que el fémur representa aproximadamente una cuarta parte de la longitud total del cuerpo, permite un cálculo aproximado de la estatura.
Identifique el sexo del esqueleto para refinar las estimaciones de edad. Los puntos de referencia craneales específicos y el ancho pélvico difieren entre hombres y mujeres. En los niños prepúberes, la determinación del sexo puede ser imposible.
Examina el tamaño del cráneo y las fontanelas (puntos blandos) entre los huesos del cráneo. Las tasas de cierre de fontanela y las dimensiones del cráneo proporcionan indicadores de edad.
Evaluar la presencia y estado de los dientes. La erupción de las muelas del juicio indica una edad superior a los 18 años, mientras que un desgaste dental significativo o una pérdida ósea sugieren una edad avanzada. La aparición de dientes permanentes en el cráneo de un niño indica una infancia tardía.
Inspeccione la osificación (engrosamiento óseo) en todo el esqueleto. Existen más de 800 sitios de osificación y la fusión de las placas de crecimiento se puede observar mediante radiografías, lo que indica madurez y edad.
Estimar la edad de un esqueleto requiere que un antropólogo forense capacitado aplique estas técnicas sistemáticas.