Ojos De Hojalata/Getty Images
El tipo de sangre es esencial para realizar transfusiones seguras, pero investigaciones emergentes sugieren que también puede indicar susceptibilidad a ciertas condiciones de salud. Estudios recientes indican que las personas con tipo de sangre AB podrían enfrentar un mayor riesgo de deterioro cognitivo a medida que envejecen. Si bien los hallazgos aún no son definitivos, la posibilidad merece atención.
Bymuratdeniz/Getty Images
La sangre humana se clasifica en cuatro tipos principales:A, B, AB y O, cada uno con variantes positivas y negativas. AB negativo es el más raro, presente en sólo el 0,6% de la población estadounidense, seguido por AB positivo con un 3,4%. Un estudio de Neurología de 2014 que siguió a 30,239 adultos de 45 años o más encontró que aquellos con sangre AB tenían un 82 % más de probabilidades de desarrollar problemas cognitivos o de memoria que podrían preceder a la demencia en comparación con otros tipos.
El estudio siguió a los participantes durante un promedio de 3,4 años, identificando a 495 personas que desarrollaron nuevos problemas cognitivos y 587 que permanecieron intactas. Entre aquellos con problemas emergentes, el 6 % portaba sangre AB, frente al 4 % de la población general, una diferencia estadísticamente significativa.
Además, la investigación destacó que los niveles elevados de factor VIII se asociaban con un riesgo un 24 % mayor de deterioro cognitivo. Los portadores de sangre AB, en promedio, exhibieron un factor VIII más alto, lo que sugiere un posible vínculo biológico, aunque estudios posteriores han cuestionado esta asociación.
Piksel/Getty Images
Un análisis de PLOS One de 2015 de más de 1,6 millones de donantes de sangre en Suecia y Dinamarca identificó 3.615 casos de Alzheimer, 1.842 casos de demencia vascular y 9.091 casos de demencia no especificada. Este estudio a gran escala no encontró una relación significativa entre el grupo sanguíneo ABO y el riesgo de Alzheimer, demencia vascular o no especificada, lo que pone en duda los hallazgos anteriores de Neurología.
Otra investigación apunta a un contexto más amplio:un estudio de Neurología de 2022 informó que el tipo de sangre A está relacionado con un riesgo de accidente cerebrovascular un 16 % mayor, mientras que el tipo O conlleva un riesgo un 12 % menor. Dado que se sabe que los accidentes cerebrovasculares y las afecciones relacionadas, como la hipertensión y la obesidad, contribuyen al deterioro de la memoria, la aparente asociación entre la sangre AB y los problemas cognitivos puede reflejar un riesgo elevado de accidente cerebrovascular en lugar de una vía neurodegenerativa directa.
Además, el estudio de 2014 señaló que los tipos de sangre ABO ya están implicados en enfermedades coronarias, accidentes cerebrovasculares y tromboembolismo venoso. Estas comorbilidades podrían ser la base de los resultados cognitivos observados, lo que subraya la complejidad de la relación.
A medida que continúen las investigaciones, será más claro comprender cómo el tipo de sangre se cruza con la salud neurológica. Para aquellos con el raro tipo AB, mantenerse informado sigue siendo esencial para una gestión proactiva de la salud.