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  • Comprender el efecto 'rostro Ozempic':lo que revela la ciencia

    Los agonistas del receptor GLP-1, como la semaglutida, comercializada con las marcas Ozempic y Wegovy, se han vuelto prominentes en las discusiones sobre la pérdida de peso. Si bien Ozempic sigue estando aprobado por la FDA solo para la diabetes tipo 2, con frecuencia se prescribe sin autorización para el sobrepeso y la obesidad, de manera muy similar a como se usan ciertos ansiolíticos para los síntomas de ansiedad. Los efectos secundarios gastrointestinales comunes incluyen náuseas, diarrea y dolor abdominal.

    En los últimos meses ha surgido un nuevo término en la comunidad GLP-1:“rostro Ozempic”. Esta frase describe los cambios faciales que pueden ocurrir después de una rápida pérdida de peso, como piel flácida, aparición de nuevas arrugas y una apariencia hundida alrededor de las mejillas y el cuello. Aunque no es un diagnóstico médico oficial, el término fue acuñado por primera vez por el dermatólogo cosmético Dr. PaulJarrodFrank, quien notó un aumento en el número de pacientes que buscaban ayuda para estos cambios.

    La ciencia detrás del fenómeno de la “cara Ozempic”

    En lugar de que el medicamento en sí cause alteraciones faciales, los efectos son en gran medida consecuencia de la rápida pérdida de grasa. Cuando se pierde peso rápidamente, se elimina el tejido subcutáneo que alguna vez sostuvo el contorno de la piel, lo que provoca que la piel se afloje o se caiga. Este proceso no es exclusivo de los fármacos GLP-1; puede afectar cualquier área del cuerpo, incluidos el abdomen, los muslos y los brazos, cuando la pérdida de grasa es rápida. La pérdida de grasa subcutánea también reduce la producción de colágeno y la elasticidad de la piel, lo que contribuye aún más a la apariencia de piel flácida o arrugada.

    La pérdida de peso gradual, por el contrario, permite que la piel tenga más tiempo para adaptarse, mitigando potencialmente la flacidez. Si bien la prevalencia exacta de la “cara Ozempic” aún no está clara, una revisión sistemática de 2025 en el Aesthetic Surgery Journal identificó un posible vínculo entre un mayor uso de GLP-1 y un aumento de los procedimientos cosméticos. A medida que las terapias con GLP-1 se vuelven más comunes en los EE. UU., es probable que más investigaciones clínicas aclaren la incidencia y el tratamiento de los cambios en la piel del rostro asociados con estos medicamentos.

    En resumen, la llamada “cara de Ozempic” se entiende mejor como una consecuencia natural, aunque a veces perceptible, de la rápida pérdida de peso, más que como un efecto secundario directo del fármaco en sí. Comprender la biología subyacente puede ayudar a los pacientes a establecer expectativas realistas y explorar opciones para mantener el tono de la piel durante su proceso de pérdida de peso.

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