Aquí está por qué:
* Preocupaciones éticas: Etiquetar embriones como "élite" implica una jerarquía y un juicio de valor, lo que puede ser problemático en términos de consideraciones éticas que rodean la tecnología de reproducción asistida.
* Precisión científica: La calidad de un embrión está determinada por varios factores, incluida la morfología (apariencia), la salud genética y el potencial de desarrollo. Estos factores se evalúan a través de rigurosos métodos científicos, y el término "élite" no se usa en el discurso científico.
* Marketing y desinformación: El término "embrión de élite" puede usarse en materiales de marketing o mediante clínicas para crear un sentido de exclusividad o superioridad, lo que puede ser engañoso.
En lugar de usar "embrión de élite", los profesionales usan términos como:
* embrión de alta calidad: Se refiere a un embrión con características favorables, lo que indica una mayor probabilidad de implantación exitosa y embarazo.
* Blastocyst: Un embrión maduro, típicamente de cinco a seis días, que ha alcanzado una etapa específica de desarrollo.
* embrión con selección genéticamente: Un embrión que ha sido probado para anomalías genéticas utilizando pruebas genéticas de preimplantación (PGT).
Es importante confiar en fuentes creíbles e información científica al discutir la tecnología reproductiva y la selección de embriones. Siempre consulte con un endocrinólogo reproductivo calificado o especialista en fertilidad para una orientación personalizada e información precisa.