He aquí por qué:
* Crecimiento celular no controlado: Las células cancerosas pierden los controles normales que regulan la división celular. Se dividen incontrolablemente, formando una masa de células llamada tumor.
* Mutaciones: Las mutaciones en genes que controlan el crecimiento y la división celular pueden conducir al cáncer. Estas mutaciones pueden ser heredadas o causadas por factores ambientales como fumar, radiación o ciertos virus.
* Formación tumoral: A medida que las células cancerosas continúan dividiéndose, forman un tumor. Algunos tumores son benignos (no cancerosos) y no se propagan, mientras que otros son malignos (cancerosos) y pueden invadir los tejidos circundantes y propagarse a otras partes del cuerpo.
Es importante tener en cuenta que, si bien el cáncer se caracteriza por un rápido crecimiento y división celular, no todo el crecimiento rápido de las células es canceroso. Por ejemplo, el crecimiento celular normal y la división se aceleran durante la curación de heridas o el embarazo.