* flagelos: Apéndices largos y similares a un látigo que giran para impulsar el microbio a través de entornos líquidos.
* cilia: Estructuras cortas, con forma de cabello que superan rítmicamente para mover el microbio o mover los fluidos más allá de él.
* Pseudopodia: Extensiones temporales de la membrana celular que permiten el movimiento ameboide.
La motilidad es un factor significativo para los microbios porque:
* les permite encontrar fuentes de alimentos: Las bacterias móviles pueden nadar hacia áreas con altas concentraciones de nutrientes.
* facilita la dispersión: Los microbios móviles pueden moverse a nuevos entornos, colonizar nuevas áreas y escapar de condiciones desfavorables.
* mejora la patogenicidad: Algunas bacterias móviles pueden usar su motilidad para invadir los tejidos del huésped y la infección por propagación.
* contribuye a la formación de biopelículas: Las bacterias móviles pueden usar su movimiento para unirse a las superficies y formar comunidades complejas de microbios.
No todos los microbios son móviles. Algunas bacterias, como los cocos (esféricos), carecen de las estructuras necesarias para el movimiento y se consideran no móviles.
Comprender la motilidad es crucial para estudiar el comportamiento, la ecología y la patogenicidad de los microbios.