1. Variación dentro de una población: Cada población tiene individuos con rasgos ligeramente diferentes debido a variaciones genéticas. Estas variaciones pueden ser causadas por mutaciones, flujo de genes o reproducción sexual.
2. Presiones ambientales: Los entornos cambian constantemente, presentando desafíos a los organismos. Estos desafíos pueden ser cosas como:
* Cambio climático: Cambios de temperatura, lluvia o estacionalidad.
* Disponibilidad de recursos: Cambios en fuentes de alimentos, agua o refugio.
* Depredadores y competidores: Amenazas nuevas o en evolución.
3. Las adaptaciones proporcionan ventajas: Las personas con rasgos que los hacen más adecuados para sobrevivir y reproducirse en el entorno cambiante tendrán una mayor probabilidad de transmitir sus genes. Estos rasgos beneficiosos se llaman adaptaciones .
4. Reproducción diferencial: Las personas con adaptaciones ventajosas tienen más probabilidades de sobrevivir, encontrar compañeros y producir descendencia. Con el tiempo, estos rasgos ventajosos se vuelven más comunes en la población.
5. Aislamiento y divergencia: A veces, las poblaciones están separadas geográficamente (por ejemplo, por montañas, ríos o océanos). Este aislamiento evita el flujo de genes entre las poblaciones, lo que les permite evolucionar de forma independiente.
6. Acumulación de diferencias: Durante muchas generaciones, las poblaciones aisladas acumularán diferentes adaptaciones debido a diferentes presiones ambientales. Estas diferencias pueden estar en su apariencia física, comportamiento o incluso su capacidad para reproducirse.
7. Especiación: Si se acumulan suficientes diferencias entre las poblaciones aisladas, pueden volverse tan distintas que ya no pueden entrelazarse con éxito. En este punto, se consideran especies separadas.
Ejemplos:
* los pinzones de Darwin: Diferentes especies de pinzones en las islas Galápagos evolucionaron formas de pico únicas adaptadas a diferentes fuentes de alimentos.
* polillas pimenteras: Durante la revolución industrial, las polillas más oscuras se camuflaron mejor en los árboles contaminados, lo que llevó a su mayor supervivencia y un cambio en la coloración de la población.
En resumen: Las adaptaciones, impulsadas por las presiones ambientales, conducen a la evolución de nuevas especies a través de un proceso de aislamiento, divergencia y acumulación de diferencias genéticas. La clave es que las adaptaciones proporcionan una ventaja de supervivencia en un entorno cambiante, lo que lleva a la reproducción diferencial y la propagación de rasgos favorables.